REPUBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA
MINISTERIO DE EDUCACION SUPERIOR
UNIVERSIDAD PEDAGOGICA EXPERIMENTAL LIBERTADOR
BARINAS- BARINAS
PARADIGMAS Y ENFOQUES DE LA
INVESTIGACIÓN
SCARLET KIRILOFFS LUCAS G.
SULEIMA DEL VALLE
C.I.
12133750
Paradigmas de la Investigación
Pérez afirma que: “El conocimiento de la realidad consiste en acercarse a ella, desvelarla y conocerla, con el fin de mejorarla, pues la realidad es algo que nos viene dado, lo que existe, el ámbito en el que se desarrolla la vida del hombre y todo aquello con lo que se relaciona. Implica el saber dónde se está, a dónde se quiere ir y cómo hacerlo.” Por otra parte, Vasilachis señala que existen tres paradigmas que permiten el acercamiento a la realidad y son el materialista histórico y el positivista y el tercero el interpretativo, que está en vías de consolidación, que emerge a partir del reconocimiento de la importancia de los aspectos simbólicos y significativos de la vida social y del lenguaje en la producción y reproducción del mundo.
Vasilachis define el paradigma como: “…los
marcos teórico -metodológicos utilizados por el investigador para interpretar
los fenómenos sociales en el contexto de una determinada sociedad.” 3 Luego
entonces todo paradigma de investigación se apoya en sistemas filosóficos y se
operacionaliza mediante un sistema de investigación. Así el paradigma
positivista se operacionaliza a través del sistema de investigación Hipotético
-deductivo, mientras que el Dialéctico -Crítico y, a su vez, el interpretativo
lo hace n, a través del sistema de investigación hermenéutico.
Paradigma
positivista
Este
trabajo tiene como finalidad mostrar un Manual multimedia para el desarrollo de
trabajos de investigación desde la epistemología dialéctico -crítica, por
tanto, se presentan en forma breve las características de los tres sistemas que
coexisten actualmente para tener referentes y poder comparar las
características y distinciones que hay entre cada uno. Los tres paradigmas son:
el materialista histórico, el positivista y el interpretativo. El sistema
hipotético -deductivo también recibe el nombre de científico - naturalista,
racionalista -cuantitativo, científico -tecnológico y sistemático -gerencial,
se basa en la teoría positivista del conocimiento que arranca en el siglo XIX
con Emile Durkhein y August Comte. Busca los hechos o causas de los fenómenos
sociales independientemente de los estados subjetivos de los individuos; aquí,
el único conocimiento aceptable es el científico que obedece a ciertos
principios metodológicos únicos. Entre sus rasgos más destacados se encuentra
su naturaleza cuantitativa para asegurar la precisión y el rigor que requiere
la ciencia. Por eso al aplicarse a las ciencias sociales se busca que éstas se
conviertan en un conocimiento sistemático, comprobable y comparable, medible y
replicable.
Esto implica que sólo sean objeto de estudio
los fenómenos observables, por tanto medibles, pesables o contables (por
ejemplo el género (hombre/mujer), el peso (50, 70, 80 kgs.) o la estaura de una
persona:) se encuentran, además, en relación causal o correlacional. Algunas
otras veces simplemente constituyen realidades objetivamente describibles, como
el número de veces que un estudiante no aprueba un examen.
El conocimiento positivista busca la causa de
los fenómenos y eventos del mundo social, formulando generalizaciones de los
procesos observados. El rigor y la credibilidad científica se basan en la
validez interna. Por ello los procedimientos usados son el control
experimental, la observación sistemática del comportamiento y la correlación de
variables; se adopta la generalización de los procesos, con los que se rechazan
aspectos situacional concretos, irrepetibles y de especial relevancia para la
explicación de los fenómenos y situaciones determinadas. Enseguida se muestran algunos
rasgos centrales del paradigma positivista.
Sistema
Hipotético - deductivo Tiene las siguientes características: 5 -Busca un
conocimiento sistemático, comprobable y comparable, medible y replicable. -Sólo
son objeto de estudio los fenómenos observables, ya que son los únicos
susceptibles de medición, análisis y control experimental. -Lo que busca el
conocimiento positivista es la causa de los fenómenos y eventos del mundo
social formulando generalizaciones de los procesos observados. Método
Hipótetico deductivo La metodología de la investigación es la de las ciencias
exactas. La explicación científica es de naturaleza causal, en el sentido
amplio, y consiste en subordinar los casos particulares a las leyes generales.
La realidad social, objeto de estudio a través de esta metodología, es única y,
por lo tanto, hay un sólo método para estudiarla: el estadístico; lo que lleva
a un reduccionismo metodológico donde se adecua al objeto de estudio al método
y no el método al objeto de estudio. Por ello se parte de una muestra
significativa para generalizar los resultados: esto significa que las acciones
individuales son siempre manifestaciones del hecho social exterior al
individuo, establecido socialmente. En el método hipotético deductivo se
consideran tres momentos: 1. Construcción del objeto de estudio que implica:
Revisión de literatura, elección del tema de investigación, planteamiento del
problema, formulación de los objetivos, justificación, marco teórico,
hipótesis. 2. Diseño de investigación (metodología): Con la definición del tipo
de estudio, descripción de los sujetos de investigación, selección de la
muestra, elección de las técnicas de recolección de datos, diseño y aplicación
de los instrumentos de investigación. 3. Discusión y presentación de resultados
.
Técnicas
e instrumentos más usados en el sistema hipotético - deductivo Las técnicas e
instrumentos que se utilizan de manera frecuente en la recolección de datos
son: - Los cuestionarios y las escalas para medir las actitudes como la de
Likert o la de Guttman. - Otra técnica es la observación, que se realiza a
través de diversos instrumentos como la ficha de registro, la hoja de
observación que es la anotación sistemática de comportamientos o situaciones
obeservables, definidas a partir de categorías y subcategorías. - Lista de
verificación (Check List). - Pruebas estandarizadas e inventarios, que miden
por ejemplo la satisfacción laboral, los tipos de personalidad, el estrés, la
jerarquía de valores, entre otros ejemplos.
2
Paradigma interpretativo El paradigma interpretativo emerge como: “…alternativa
al paradigma racionalista, puesto que en las disciplinas de ámbito social
existen diferentes problemáticas, cuestiones y restricciones que no se pueden
explicar ni comprender en toda su extensión desde la metodología cuantitativa.
Estos nuevos planteamientos proceden fundamentalmente de la antropología, la
etnografía, el interaccionismo simbólico, etc. Varias perspectivas y corrientes
han contribuido al desarrollo de esta nueva era, cuyos presupuestos coinciden
en lo que se ha llamado paradigma hermenéutico, interpretativo -simbólico o
fenomenológico.” 6 Quizá la razón que lleva a esta multiplicidad de términos
que se emplean para denominar a este paradigma de investigación es por la base
epistemológica construccionista: “…que nos lleva a aceptar que los seres
humanos no descubren el conocimiento, sino que lo construyen. Elaboramos
conceptos, modelos y esquemas para dar sentido a la experiencia, y
constantemente comprobamos y modificamos estas construcciones a la luz de
nuevas experiencias. Por lo tanto, existe una ineludible dimensión histórica y
sociocultural en esta construcción. (Schwandt, 2000).” 7 La base epistemológica
de este paradigma es el construccionismo de Seymour Papert que se detona a
partir de la concepción de aprendizaje según la cual, la persona aprende por
medio de su interacción con el mundo físico, social y cultural en el que está
inmerso. Así que el conocimiento será el producto del trabajo intelectual
propio y resultado de las vivencias del individuo desde que nace.
Así,
hablando de investigación cualitativa (este nombre se usa para distinguirlo del
enfoque cuantitativo) su objeto es el desarrollo de conceptos que ayuden a
comprender los fenómenos sociales en medios naturales dando la importancia
necesaria a las intenciones, experiencias y opiniones de todos los
participantes. A diferencia del método que se sigue en el sistema hipotético -
deductivo, el método en el sistema hermenéutico es menos preciso, porque
depende de la forma en que se concibe el conocimiento. Ruedas et al, señalan
que en el sistema hermenéutico: “…se da un vuelco a la estrategia para tratar
de conocer los hechos, los procesos y los fenómenos en general, sin limitarlos
sólo a la cuantificación de algunos de sus elementos. Se establece entonces, un
procedimiento que da un carácter particular a las observaciones. Es un proceso
de interrelación mutua, por lo que no importa tanto la generalización de sus
conclusiones, sino la peculiaridad del fenómeno estudiado de tal modo que se
dan, entre los elementos constituyentes, relaciones dependientes, dialógicas y
participativas, donde el investigador se sumerge en la realidad para captarla y
comprenderla.” 8 La investigación cualitativa es multimetódica pues recoge una
gran variedad de datos e información a través de entrevistas, experiencia
personal, historias de vida, rutinas, textos históricos, entre otros. De aquí
la dificultad de mencionar de manera concreta los métodos en la investigación
cualitativa. Se está de acuerdo con Sandin cuando menciona no es fácil realizar
una distinción clara entre perspectivas epistemológicas, teóricas y métodos de
investigación específicos, puesto que algunas orientaciones teóricas
constituyen a su vez un modelo con pautas específicas para el desarrollo del
trabajo empírico. 9 Enseguida se muestra un cuadro sintético que enumera los
principales métodos de investigación cualitativa
Métodos y técnicas en investigación
cualitativa Hay dificultades en la presentación de un esquema de exposición de
resultados en una investigación cualitativa debido a la multiplicidad de
métodos y técnicas, sin embargo, en general se tienen los siguientes momentos:
formulación, diseño y ejecución y el cierre, como se muestra enseguida: 10
RODRÍGUEZ, Gregorio, Gil, Javier y Eduardo García, 1996, Metodología de la
investigación cualitativa,: Aljibe, Málaga, España: p. 18, extraído [el 7 de
junio de 2012] de: http://es.scribd.com/doc/13070647/Metodologia -de -La -Investigación
-Cualitativa -Caps - 1 - y - 2 Tipo de cuestiones a trabajar10 Método Técnicas
e instrumentos de recogida de información Otras fuentes de datos Cuestiones de
significado, explicitar la esencia de las experiencias de los actores
Fenomenología Grabación de conversaciones; escribir anécdotas de experiencias
personales Literatura fenomenológica, reflexiones filosóficas, poesía, arte.
Cuestiones descriptivo interpretativas: valores, ideas prácticas de los grupos
culturales Etnografía Entrevista no estructurada; observación participante,
diagrama de redes sociales Documentos, registros, fotografías, mapas,
genealogías, diagramas de redes sociales, sociodramas. Cuestiones de proceso:
experiencia a lo largo del tiempo o el cambio puede tener etapas o fases.
Teoría fundamentada Entrevistas (grabadas) Observación participante, memorias,
diarios. Cuestiones centradas en la interacción verbal y el diálogo
Etnometodología; análisis del discurso Diálogo (registro en audio y video)
Observación, notas de campo. Cuestiones de mejora y cambio social Investigación
acción Diversos Varios Cuestiones subjetivas Biografía Entrevista Documentos,
registros, diarios.
Momentos de la investigación cualitativa
Formulación11 Diseño y ejecución Cierre -Fase exploratoria; es un primer
acercamiento a la realidad (acceso al campo); se revisa la documentación
existente, se hacen entrevistas con informantes clave, se hace observación.
-Fase de mapeo (mapping): corresponde a situarse en el terreno para conocer a
los actores o participantes, los eventos, etc. -Fase de muestreo: es la
selección de los actores o los eventos que serán abordados. -Exploración de la
literatura existente que esté relacionada con la temática tratada para depurar
las categorías que se van identificando o delimitando. -Formulación de la
pregunta de investigación. -Delimitación en profundidad y extensión del proceso
de recolección de datos. -Por dónde iniciar el abordaje y hasta dónde terminar
la recolección de datos. -La selección de los actores o participantes.
-Definición de las técnicas e instrumentos de recolección de datos. - Diseño de
la investigación. -Implementación y ejecución de la investigación (acceso al
escenario, recolección de información -Análisis de la información -Organización
de los datos -Fase descriptiva de la organización de los datos -Fase de
segmentación de los datos a partir de categorías -Fase de reagrupación de los
datos para conformar categorías de segundo orden -Fase de retirada del
escenario. -Finalización de la recogida de información -Negociación de la
retirada Preparación de los datos -Análisis intensivo de la información -Fase
de elaboración del informe.
Paradigma
materialista -histórico El paradigma materialista -histórico, también llamado
dialético, se operacionaliza a través del sistema de investigación Dialéctico
-Crítico. Álvarez y Álvarez argumentan que para la concepción epistemológica
Dialéctico – crítica, el método es el proceso racional a través del que se
realiza la apropiación cognitiva de la realidad. En esta concepción se reconoce
que la realidad es dialéctica, pues es la síntesis de diversas incidencias y temporalidades
constitutivas de un mismo objeto. 12 Esta idea es coincidente con lo que
expresa Covarrubias cuando indica que los objetos de investigación científica
no existen en la realidad, sino con ella se encuentran objetos reales que son
llevados a la conciencia del sujeto a través del aparato generador de
conciencia como referentes y éstos son construidos y transmitidos a través de
los distintos modos de apropiación de lo real: teoría, arte, empiria y
religión.13 Por otro lado, Melchor y Revilla abonan a las ideas anteriores
cuando señalan que el ser humano establece contacto con el mundo por medio del
pensamiento; se conoce la realidad gracias a la función cognitiva que posee
toda persona. Desde el paradigma crítico se cree que la conciencia de un sujeto
depende de la cantidad y potencia de los referentes que lleguen a su
pensamiento. Entonces los objetos de investigación se construyen por quien
investiga a partir de los referentes que tiene de la realidad que lo circunda;
significa que se establece una relación entre la conciencia individual y la
conciencia social.
EL
PAPEL DE LA EPISTEMOLOGÍA EN LA INVESTIGACIÓN
La
epistemología, también llamada teoría del conocimiento, desde sus inicios ha
sido fundamental para los procesos investigativos, puesto que la misma palabra
proviene de dos raíces griegas, episteme = conocimiento y logos = estudio (Jaramillo, 2003),
es decir, que la teoría del conocimiento es una de las grandes ramas de la
filosofía que estudia los fundamentos del conocimiento del hombre en su
racionalidad.
Por
consiguiente, cuando se habla de conocimiento es importante mencionar que es
una virtud o una facultad que tiene el ser humano para tomar conciencia de todo
lo que le rodea y, para comprender la concepción misma de las cosas con ayuda
de los sentidos, que son los órganos de percepción iniciales en el proceso
exploratorio, tal como lo afirma Ramírez (2009)
“el conocimiento es el acto consciente e intencional para aprehender las
cualidades del objeto primariamente, el Quién conoce, pero lo es también a la
cosa que es el objeto, el Qué conoce” (p. 217) cabe mencionar que este
conocimiento se produce o ejecuta gracias a las vivencias o experiencias que
varían de acuerdo a la evolución del pensamiento del individuo.
Ahora
bien, para hablar de conocimiento y de epistemología se debe partir por las
concepciones filosóficas, iniciando por Sócrates, quien con su método, conocido
como mayéutica (arte de dar a luz), afirma que el conocimiento verdadero
procede de la razón de cada persona, es decir, se basa en la indagación y en la
dialéctica para analizar y buscar la verdad, cuestiona todo aquello que se sabe
o se asimila, elimina las pretensiones de certeza y, busca detalles para llegar
a un entendimiento general.
Posteriormente,
Platón establecía que existen dos clases de conocimiento: el sensible, que se
relaciona con el olor, el sabor, el sonido, entre otros y, el inteligible, es
decir, el que no usa los sentidos para llegar a un conocimiento; desde esta
mirada, la episteme se concibe como algo que puede ser comprobable y verdadero
siempre y cuando haya pasado por un proceso de instrucción y aprendizaje, en
otras palabras, “el conocimiento sólo se puede inducir mediante la instrucción
y el aprendizaje” (Masis, 2013,
p. 3); por último, Aristóteles, gracias al racionalismo naturalista, concebía
la epistemología como la ciencia que se basa en la realidad y se describe en
caracteres racionales; señalando que existen “dos clases de dotación natural
necesarias para todo conocimiento propiamente dicho: αἴσθησις y μνήμη
(aisthesis y mneme): sensibilidad y memoria” (Betancourt, 2013,
p. 37), es decir, admitía la realidad como un proceso en constante cambio que
consiste en identificar la sustancia de cada cosa reconociendo las causas y los
principios de los mismos.
Por
otra parte, la investigación se presenta como un proceso en el que el
investigador debe llevar un orden coherente entre lo que plantea y lo que
realiza, en palabras de Hernández y Mendoza (2018)
es un “conjunto de procesos sistemáticos, críticos y empíricos que se aplican
al estudio de un fenómeno o problema con el resultado (o el objetivo) de
ampliar su conocimiento” (p. 4), de este modo, se ha de establecer un enfoque
ya sea cualitativo, cuantitativo o mixto, desde el cual se trace la ruta
adecuada para iniciar la investigación en pro de llevar a cabo una idea que
genere un conocimiento.
En
esta misma línea, Briones (1996)
afirma que “los conocimientos generados por una investigación en particular se
unen a otros conocimientos ya existentes, acumulados durante mucho tiempo por
otros investigadores, sea en la forma de un aporte original o como confirmación
o refutación de hallazgos ya existentes” (p. 17), dicho de otra manera, la
investigación lleva a generar cambio y/o ampliaciones en el conocimiento que
existe o bien establece uno nuevo de interés para la comunidad en la que se
está realizando el estudio.
Debido
a lo anterior, se determina la relación directa entre la epistemología y la
investigación, en tanto que la primera se enfoca en los fundamentos del
conocimiento y, la segunda, genera nuevos conocimientos o bien reafirma o
contradice los que existen. De esta manera, es de vital importancia establecer
el enfoque investigativo, que se puede comprender “como un concepto amplio
derivado del campo visual de la óptica, ..., que permiten dar cuenta de
distintas construcciones para ver la realidad e intervenir en ella” (Kisnerman, 1998,
p. 62), desde esta perspectiva, se podrá definir la corriente epistemológica
adecuada para llevar a cabo el estudio propuesto.
En
consecuencia, la epistemología se presenta como una ruta de trabajo para el
investigador, debido a que enfoca su atención en la corriente idónea para
definir el modelo, paradigma, enfoque y método conveniente para el desarrollo
de su investigación. Por tanto, se debe adentrar en las teorías del
conocimiento que se han ido estableciendo a lo largo de la historia para tomar
una postura certera en el proceso investigativo.
UNA APROXIMACIÓN A LAS TEORÍAS
DEL CONOCIMIENTO A PARTIR DE LA EPISTEMOLOGÍA
Tomando
en consideración la importancia de la epistemología y su incidencia en la
investigación, se han presentado diversas discusiones en torno a la
posibilidad, el origen y la esencia del conocimiento, dando apertura a
diferentes teorías que pretenden explicar su naturaleza. En este sentido, Navarro (2014)
define la teoría del conocimiento como “una explicación o interpretación
especulativa del conocimiento humano” (p. 32), es decir, las teorías del
conocimiento surgen de las posibles relaciones que establece el ser humano
entre sujeto-objeto-imagen.
Ahora
bien, acorde con la perspectiva de Hessen (2007)
las teorías del conocimiento pueden ser agrupadas según la posibilidad del
conocimiento (dogmatismo, escepticismo, subjetivismo, relativismo, pragmatismo
y criticismo), el origen del conocimiento (racionalismo, empirismo,
intelectualismo y apriorismo) y, la esencia del conocimiento (objetivismo,
subjetivismo, realismo, idealismo y fenomenalismo).
El
dogmatismo según Hessen (2007)
“da por supuesta la posibilidad y la realidad del contacto entre el sujeto y el
objeto” (p. 18), es decir, que este asume ciertos principios o doctrinas de
forma absoluta y, por ello, no admite ningún cuestionamiento; en otras
palabras, el sujeto si aprehende del objeto haciendo uso de la razón y
mostrando la importancia de conocer cada uno de los hechos. Por su parte, el
escepticismo lleva al sujeto a cavilar, examinar o dudar (Nava, 2016),
desde este supuesto filosófico se puede negar la posibilidad del conocimiento,
en este sentido, el sujeto no aprehende del objeto y, por consiguiente, no
existe un conocimiento veraz y objetivo dado que todo puede ser puesto en duda
y, por tanto, ser refutado.
En
cuanto al subjetivismo, este busca que cada sujeto determiné al objeto teniendo
en cuenta la naturalidad de su realidad y, allí, defina una percepción de lo
que la mente piensa, limitando la validez de la verdad en el sujeto pues es
quien la conoce y, a su vez, la juzga (Hessen, 2007),
este puede ser tanto el sujeto individual o el individuo humano, como el sujeto
general o el género humano. Por otra parte, para Kelsen (1992),
el relativismo surge de la idea de que “la realidad solo existe dentro de los
límites del conocimiento humano” (p. 115), lo que indica que cualquier
conocimiento debe llegar a demostrar una verdad, que es plausible únicamente
bajo la perspectiva del sujeto que la contempla, en otras palabras, el
relativismo corresponde a aquella perspectiva que tiene el ser humano frente a
su propia realidad.
Así
mismo, el pragmatismo, según Barrena (2014),
“tiene que ver con lo práctico en el sentido de lo que es experimental o capaz
de ser probado en la acción,” (p. 4), dicho de otra manera, busca establecer,
por medio de la práctica, un verdadero conocimiento tomando en consideración al
sujeto quien es lo realmente importante y útil. Respecto al criticismo, este
afirma que el hombre puede acceder al conocimiento, pero no en esencia, puesto
que cada persona siente y piensa diferente, por ello, la verdad cambia teniendo
en cuenta cada uno de los momentos y circunstancias propias, en palabras
de Hessen (2007)
es el “método que da la esperanza de llegar a la certeza” (p. 24), por tanto,
todo conocimiento tiene cierta utilidad y debe ser usado por la razón.
En
el caso del racionalismo, de acuerdo con Nava (2017),
busca “resolver la dificultad sobre el origen del conocimiento, concediendo, a
partir de su razón, que todos los saberes proceden del alma, mente, cerebro o
inteligencia de los seres humanos” (p. 176 ) esto implica que para el
racionalismo, la base del conocimiento humano es la razón en el pensamiento; en
cambio, en el empirismo, se afirma que la única fuente del conocimiento es la
experiencia que el sujeto tiene en su relación con el objeto, aplicando sus
sentires, emociones y percepciones mediante los diferentes sentidos humanos.
De
igual manera, el intelectualismo se presenta como una explicación del origen
del conocimiento, que surge inicialmente desde la experiencia y, luego,
haciendo uso de la razón, debido a que los sujetos primero se dejan llevar por
las sensaciones e impresiones y, después, aplican el razonamiento o la
reflexión acorde con su propia formación, tanto a nivel académico como
espiritual (Nava, 2017).
Asimismo, el apriorismo, busca una mediación entre el racionalismo y el
empirismo, puesto que considera que, para que exista un conocimiento, se debe
partir de una idea, que surge del pensamiento del sujeto, y que,
posteriormente, se puede vivenciar o experimentar.
Cabe
resaltar que, las teorías del conocimiento no sólo indagan acerca de origen del
mismo, se preocupan también por explicar la esencia de éste, proponiendo
diferentes formas de solución, por una parte, las pre-metafísicas y, por otra,
las metafísicas, en este sentido, el objetivismo determina una estimación
filosófica acerca de los hechos sin contemplar al sujeto en sí, lo que implica
que los conocimientos son independientes de las creencias del sujeto,
generalmente se encamina mediante los métodos conductistas, lo que lleva a
determinar la realidad desde una perspectiva generalizada de acuerdo con los
hechos presentados (Nava, 2017).
Entre
las soluciones metafísicas, se encuentra el realismo, el idealismo y el
fenomenalismo, los tres encaminados a dar una respuesta sobre la relación entre
el objeto y el sujeto. De esta manera, el realismo se basa en la existencia de
estas relaciones única y exclusivamente si hay objetos reales que la pueden
sustentar, las cuales se presentan desde una existencia propia, sin importar
las concepciones de la conciencia que el sujeto pueda
presentar
sobre el objeto. El idealismo, por otra parte, determina que la relación entre
objeto y sujeto está ligada a la conciencia de este último, debido a que los
objetos no tendrían sentido a menos que sean un elemento consciente o percibido
con anterioridad por el sujeto.
Del
mismo modo, el fenomenalismo, surge como un camino intermedio entre los dos
anteriores, puesto que, los objetos que rodean al sujeto no son propiamente
como se ven, sino que tienen una connotación diferente según la percepción que
se tiene de las mismas, bajo aspectos a priori determinados a partir de la sociedad,
la cultura, las creencias, entre otros elementos que inducen a la
categorización de las cosas.
Por
último, es de mencionar que una aproximación a las teorías del conocimiento,
desde una mirada epistemológica, lleva a apreciar que pueden ser el punto de
partida para los modelos epistémicos puesto que, es gracias a ellas, que se da
el preámbulo a los procesos cognoscitivos que tiene el ser humano frente a sus
creencias, concepciones y percepciones de los objetos y de los sujetos que le
rodean, siendo paralelo, a su vez, en la concepción humana del mundo buscando
aceptar y validar, mediante la investigación, los interrogantes o hechos nuevos
encaminados a conocer los diversos principios y leyes que sustentan su propia
realidad.
DE LAS TEORÍAS DEL CONOCIMIENTO
A LOS MODELOS EPISTÉMICOS
Las
teorías del conocimiento se constituyen en una forma de comprender la realidad
desde diversas perspectivas, de modo que las personas adoptan diferentes
posturas que llevan a la construcción o reformulación de un conocimiento. No
obstante, este proceso no se origina de la nada, nace de un planteamiento, idea
o situación problemática que se presenta dentro de una realidad determinada. De
allí, surge la necesidad de emplear modelos epistémicos que encaminen a las
investigaciones planteadas para dar solución a las problemáticas propuestas.
De
esta manera, los modelos epistémicos se definen como una representación del
conocimiento que, dependiendo la teoría en la que se apoye, genera diferentes
estrategias, interpretaciones, diseños o ajustes que se puedan aplicar dentro
de la investigación o estudio propuesto, dando así, al investigador, la
posibilidad de definir el camino más apropiado para el desarrollo de su proceso
investigativo.
En
este sentido, los modelos epistémicos se presentan como una “construcción
teórico formal que fundamentada científicamente interpreta, diseña y ajusta la
realidad filosófica y epistemológica que responde a una necesidad histórica
concreta de la ciencia” (Ortiz, 2015,p.
14), en otras palabras, se constituye como un modelo que permite la
construcción de un nuevo conocimiento a partir de una investigación dentro de
una realidad definida. Tomando en consideración estas relaciones entre la
teoría del conocimiento y el modelo epistémico surgen algunos modelos, unos más
representativos que otros, puesto que para algunos autores se considera que
existen modelos epistémicos originarios y otros derivados (también llamados
paradigmas), entre ellos están: positivismo, pragmatismo, pragmatismo
sociológico, materialismo dialéctico, estructuralismo, empirismo, fenomenología
y racionalismo.
Aunque
algunos modelos sean originarios y otros derivados, su importancia dentro de la
investigación es considerable, teniendo en cuenta que son, precisamente, los
que direccionan el actuar del investigador. Para el caso del positivismo
según Hurtado (2010),
es una corriente filosófica explicada por Augusto Comte (1798 – 1857) y se
desarrolla en las ciencias naturales; claro está que la investigación, para el
positivismo, es considerada como un proceso sistémico, en la medida en que
existe un método riguroso; controlado, porque hay un seguimiento de variables;
empírico, puesto que se basa en el experimento; amoral, dado que la
investigación no tiene relación con la cultura ni con los valores, es decir, es
objetiva; pública, pues siempre es comunicado y sometido a la crítica; y de
fenómenos naturales, ya que nace en el campo de las ciencias y la física guiado
por la teoría y por las hipótesis sobre presuntas relaciones entre otros
fenómenos. Es por ello, que se puede concluir que investigar es verificar; cabe
resaltar que el modelo del positivismo parte del planteamiento de un problema
que se expresa en forma de pregunta la cual debe formular una relación causa-
efecto y, a su vez, ser verificable y comprobable; posteriormente, se debe
realizar un proceso de hipótesis, que se presenta como una respuesta tentativa
a la pregunta de investigación; seguido por el experimento, es decir, la
intervención controlada y, finalmente, la verificación que es la confirmación
de la hipótesis propuesta.
Ahora
bien, el pragmatismo “es una corriente filosófica idealista y subjetiva que
considera la verdad desde el punto de vista de la utilidad social” (Rizo, 2008,
p. 3), es decir, determina que el sentido del conocimiento está en la acción o
en la práctica, por consiguiente, la teoría es importante y significativa en la
medida que puede ser útil y resuelve algún problema; así mismo, el método
utilizado es la investigación acción, por lo tanto, se basa en el diagnóstico
de una problemática social que afecta a un determinado grupo de personas, se
propone y ejecuta un plan de acción que responde a estas necesidades para
encontrar su solución, realizando cambios en el plan propuesto de ser
necesario.
Por
otro lado, el pragmatismo sociológico derivado del materialismo histórico
también
hace
énfasis en la práctica, pero su diferencia radica en el método que utiliza, que
es la investigación acción participativa “la justificación del conocimiento
está en su vinculación con la praxis social concreta” (Hurtado, 2010,
p. 42), por tanto, busca que los investigadores estudien su propia problemática
puesto que tienen la capacidad de generar cambios sociales concretos,
entendiendo así a la investigación como un proceso de transformación; el método
utilizado en este modelo consta de cinco etapas: la exploración, la descripción
de la problemática, la explicación de los factores responsables del problema,
la elaboración de la estrategia y la ejecución del plan de acción. Lo anterior
con la intención de dar solución a la problemática identificada.
Por
su parte, el materialismo, centra la mirada en la concepción de que lo único
real debe ser material, de manera que los seres vivos son objetos de estudio
debido a que están compuestos de pequeñas partículas que se pueden reorganizar
para formar nuevas estructuras (Ortiz, 2015).
Este modelo, lleva al investigador a analizar su estudio desde las concepciones
materiales o corporales que aportan datos permitiendo su reestructuración para
generar nuevos conocimientos. De esta idea, en particular, surge también el
materialismo dialéctico, puesto que establece que los cambios en una realidad
son constantes, además, se deben a la causa de alguna acción (Hurtado, 2010),
en este sentido, el método se basa en tres procesos: de descripción, respecto
de lo que ocurre en el entorno; de análisis y abstracción, realizando un
estudio dialéctico de las condiciones sociales y, finalmente, de explicación,
con base en las posturas teóricas desarrolladas. Por tanto, el estudio de este
modelo se realiza frente a las condiciones materiales de las personas y sus
hechos históricos respecto de su propia economía.
En
cuanto al estructuralismo, se presenta como un modelo epistémico que busca
explicar que un cambio en cualquiera de los pasos de la investigación repercute
dentro de la misma, llevando al investigador a crear estructuras que puedan
explicar lo que observa y a que tome decisión frente a los posibles cambios que
se presenten durante el estudio (Hurtado,
2010), lo anterior encaminado a dilucidar un nuevo
camino para construir conocimiento o bien reestructurar los que ya existen, en
otras palabras, el estructuralismo busca que el investigador interprete la
realidad a partir de las relaciones que pueden establecer y las estructuras que
llegue a generar, su método se basa en la observación de lo real, seguido de un
análisis y la explicación de la misma y, finaliza, con un nuevo constructo
teórico.
Asimismo,
el empirismo, parte de la premisa de que sus fundamentos se presentan, desde la
experiencia, es decir, considera que cualquier evento de la realidad puede producir
conocimientos siempre y cuando se pueda comprobar o verificar desde su propia
experimentación (Ortiz,
2015). Al llevar a cabo una investigación desde
este modelo, se espera que el investigador pueda realizar procesos inductivos
en pro de alcanzar el conocimiento que desea construir o bien la teoría que se
va a desarrollar. Por ende, se puede deducir que investigar es describir la
realidad a partir de los hechos concretos que parten de la observación,
realizando una descripción, clasificación, identificación y generalización en
los cuales se construyen los conceptos generales y las leyes, a partir de
regularidades, generando así un conocimiento descriptivo.
En
la fenomenología, Bolio (2012) afirma que, se “reivindica
la perspectiva del sujeto y se opone a la falta de voluntad y de método de
diversas escuelas para esclarecer la intencionalidad” (p. 2), en otras
palabras, es el estudio de la subjetividad puesto que indaga la vivencia de
otros dentro de un fenómeno específico considerando el punto de vista de los
participantes, y es allí donde el investigador se convierte en una parte del
proceso investigativo realizando la descripción y análisis de dichas vivencias.
Así su método se centra en la descripción del evento, la reducción de la misma
a partir de las posturas teóricas del investigador y, la búsqueda de esencias,
relacionando el evento con la naturaleza universal.
En
otro sentido, se encuentra el racionalismo, en el que se establece que no es la
experiencia sino la razón la que puede verificar una teoría, de esta forma, se
parte de que las ideas y su organización son las que pueden verificar un
proceso investigativo (Hurtado,
2010), de ahí que, el racionalismo busca que el
investigador deje de lado sus sentidos puesto que propone que al delimitarse a
ellos se pueden crear confusiones y dudas al momento de la ejecución de la
investigación, por tanto, es vital centrarse en lo que es demostrable a partir
de la ciencia y de los razonamientos en torno a ella. Su método se basa en el
planteamiento de razonamientos lógicos, que parten de proposiciones, derivadas
de conjeturas iniciales, dentro de una realidad específica para llegar a la
construcción de un conocimiento.
Cabe
destacar que, en todos los modelos expuestos, existen diferentes etapas o
parámetros que son comunes en cada uno de ellos: formular interrogantes,
justificar la investigación, sustentar con teorías, precisar la factibilidad y
planificar la investigación, recoger y analizar la información y, evaluar la
investigación (Hurtado,
2010), de esta manera, surge un nuevo modelo,
conocido como holístico, que permite proponer ciertas fases dentro de la
investigación (comparativa, explicativa, predictiva, proyectiva, interactiva,
confirmatoria, evaluativa y exploratoria), dando la posibilidad al investigador
de iniciar en cualquiera de ellas de acuerdo con los estudios previos o las
necesidades propias de su proceso investigativo.
Por
ello, el investigar es un proceso que involucra diferentes niveles de
complejidad y profundidad en el que existen ciertos principios del devenir: el
perceptual, que sitúa la exploración y la descripción; el aprehensivo, donde se
ubica el análisis y la comparación; el comprensivo, donde se ejecuta la
predicción y la proposición y, finalmente, el integrativo, que modifica,
confirma y evalúa; es de mencionar que la comprensión holística permite
trabajar coherentemente cualquier nivel de conocimiento siendo así un sintagma
de los diferentes paradigmas en la investigación que varía de acuerdo al
proceso de la misma.
A
modo de resumen, se resalta que los modelos epistémicos son considerados desde
ciertas posturas filosóficas que buscan dar respuesta a los múltiples
interrogantes del ser humano ¿qué, cómo, cuándo, quién, para qué y por qué se
conoce?, generando así las pautas de partida para que el investigador examine a
profundidad el entorno o las diversas circunstancias que influyen dentro de su
proceso investigativo, identificando su problema, determinando y ejecutando el
plan de acción y evaluando el impacto del mismo dentro de la realidad
estudiada.
CONCLUSIONES
Dentro
de la investigación es importante dar una mirada a la epistemología puesto que
se ocupa del estudio del conocimiento, desde ella se puede definir cómo fue
obtenido y cuál es su validez, estableciendo además los procesos que llevan a
generar nuevos conocimientos a partir de diversas posturas teóricas que
permiten validarlos, comprobarlos y sustentarlos. No obstante, existen
investigadores que no la toman en consideración, debido a que establecen que
dentro del proceso de investigación esta postura ya está inmersa y, por ello,
no es necesaria para realizar un acercamiento al problema y menos para definir
el proceso investigativo.
Ahora
bien, es fundamental tener presente que a partir de esta concepción
epistemológica se originan las teorías de conocimiento, que centran su atención
en la posibilidad, origen y esencia del conocimiento en sí, basados en la
concepción humana, para ordenar los procesos, esquemas y datos, de tal forma
que se pueda validar determinado conocimiento de modo riguroso ante la
comunidad científica.
Y
es, justamente, desde estas teorías del conocimiento que se desprenden los
modelos epistémicos, pues ofrecen bases teóricas suficientes para establecer
pautas de investigación, en este sentido, se ha presentado que algunos modelos,
por sus generalidades, podrían tomar el enfoque cualitativo o cuantitativo, por
ejemplo, el materialismo y el positivismo pueden ser cuantitativos debido a que
apuntan a los estudios de la realidad de una forma experimental con datos
específicos y reales, mientras que, el racionalismo y el estructuralismo pueden
ser cualitativos, puesto que priorizan el conocimiento y develan nuevas formas
de análisis a partir de la aplicación de métodos deductivos. Sin embargo, es de
aclarar que, si bien los modelos epistémicos direccionan al investigador en
torno a los aspectos, ideas y factores relevantes como la recolección y
análisis de datos, estos no siempre se pueden categorizar en dichos enfoques,
puesto que es el propio investigador quien puede establecer el método de
recolección más apropiado frente a su proceso investigativo.
En
definitiva, para llevar a cabo cualquier tipo de proceso investigativo es
necesario tomar una postura epistemológica y, desde allí, definir la teoría del
conocimiento y el modelo epistémico apropiados acorde con los propósitos, la
realidad y la problemática a solucionar en la investigación sin dejar de lado
las diferentes perspectivas y autonomía que tiene el investigador.
REFERENCIAS
BIBLIOGRÁFICAS
• Barrena, S. (2014). El pragmatismo.
Revista de Filosofía FACTÓTUM (12), 1-18
• Betancourt, W. (2013). La Filosofía como
modo de Saber Aristóteles, Metafísica. Praxis Filosófica (37), 29-55
• Bolio, A. (2012). Husserl y la
fenomenología trascendental: Perspectivas del sujeto en las ciencias del siglo
XX. Reencuentro (65), 20-29.
en las ciencias del siglo XX. Reencuentro
(65), 20-29.
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